“A LA MONTAÑA HAY QUE PEDIRLE PERMISO PARA PODER ESTAR EN ELLA”

Los bienes comunes, afortunadamente, no solo tienen razón de ser para explotarlos, avasallarlos y transformarlos. Hay quienes se aventuran, con respeto y tomando recaudos, en largas travesías sobre ellos. Conversamos con Laura Horta, la primera mendocina en atravesar un “ochomil” sobre su experiencia como montañista y problematizamos acerca del impacto del deporte en la zona.

Por Sofía Ledda Garcés

En los últimos tiempos, en el mundo de la alta montaña, ha resonado muchísimo el nombre de Laura Horta, la mendocina, docente, mamá y decana de la Facultad de Educación de la Universidad Juan Agustín Maza que hizo cumbre en una de las 8 montañas más altas del mundo. Del Aconcagua al Himalaya, casi sin escalas. Desde la montaña conversó con ella para aprender sobre el deporte y su experiencia en pos de la educación.

La primera montaña de Laura fue el Aconcagua, con una superficie de 65.690 ha y 6.962 metros de altura. Esta área es conocida internacionalmente por ser el cerro más alto del hemisferio occidental. Protege el sector de la cordillera de los Andes donde alcanza la máxima altura de América. Además, preserva glaciares que originan ríos y vegas de una belleza natural que atrae a visitantes de todo el mundo señala la página web del Gobierno de Mendoza.

Foto instagram: laurahortap8

En la provincia ha ascendido más de 50 veces el Cordón del Plata, en Vallecitos. Fue en octubre del 2022 que emprendió una alta travesía que plantea como meta dejar a la educación en lo más alto, más específicamente en el Manaslú. El proyecto se fue pensado para mostrar que así como subir una de las montañas más altas del mundo y tener la oportunidad de llegar a la cima de un 8.000 para una mujer grande, que no soy especialista ni tengo un bagaje importante de experiencia en la montaña, extrapolarlo a la educación y las oportunidades de los jóvenes que muchas veces dejan proyectos o dejan ideas o deseos pensando más en los impedimentos que se tienen y en lo difícil que puede llegar a ser a conseguir esa meta sostuvo la ochomilista.

Bajo el nombre del Proyecto 8000, hizo el paralelismo entre las oportunidades de acceso a la educación y el Cerro Manaslú, conocido también como la montaña de los espíritus que tiene 8.136 metros sobre el nivel del mar. Forma parte de la cadena del Himalaya donde hay 14 montañas que superan los 8.000. Emprendió la expedición con sponsors y la ayuda de un sherpa, guías en las expediciones de Alta Montaña en el Himalaya pertenecientes a un pueblo de Nepal quienes conocen la montaña y acompañan en los ascensos a escaladorxs. Los riesgos allí son todos de muerte, latente y permanente. Hay muchos condicionamientos que son a nivel naturales, no dependen de uno para nada, ni siquiera de tu habilidad para maniobrar los elementos de escalada nos explicó Laura. Sobre este se puede ver más desde su cuenta de Instagram, donde actualiza sobre sus nuevos proyectos y lo que va realizando.

Si bien el empoderamiento de la mujer y el feminismo han ayudado mucho, los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres día a día al insertarse en lugares donde el sexo masculino predomina siguen latentes. Además de los riesgos mismos del deporte, Laura tuvo que lidiar con prejuicios y menosprecios: de veintipico argentinos que estuvimos, éramos dos mujeres que sufrimos bastante desde el ninguneo comentó a Desde la montaña.

Profundizando sobre esto y las expectativas sociales sobre su papel como mujer y madre, continuó internamente quizá me sentía menos porque en realidad las mujeres, sobre todo las de mi edad, estamos siempre pensando que nuestro lugar es otro, que es el de servicio, el de estar en la casa, entonces me costó mucho y fue un salto enorme pasar a ser prejuzgada, que quizás soy la mujer que falta de la casa, que estoy en otra

En cuanto a los recaudos y las complicaciones que pueden surgir como mujer en la montaña desarrolló a nivel personal para mí ha sido difícil, por ahí tenemos muchas más incomodidades o necesidades, ya sea porque estás menstruando, que me pasó obviamente, estuve 40 días y sin embargo las pude superar perfectamente. Metí el pelo con unas trenzas, por lo que iba a tener el pelo sucio para que no se me volara con el viento, pero eso también lo sufrí porque sentía la cabeza muy pesada con las trenzas que me tiraba el pelo. Las diferencias físicas y de fuerza la demoraban un poco más pero luego, me di cuenta al sexto día, séptimo, llegaba al mismo nivel, al mismo horario, ya no tenían que preguntar por Laura.

Ahora la duda es, qué tan nocivo para el ambiente son los deportes de alta montaña. El periodista español especializado en Ciencia y Medio Ambiente, en una nota periodística en el portal Consumer, contabilizaba en 2017 cómo el número de carreras deportivas en espacios naturales protegidos ha aumentado un 60% en los últimos años y por consiguiente, también su impacto en el ecosistema. En el mismo sentido, América López, en el portal de Infobae México, exponía en el 2022 cómo el ciclismo de altura carecía de regulación y ocasionaba un impacto ambiental sin retorno. Si bien no hay datos del estilo accesibles realizados en Argentina, en la tesis doctoral y de grado de María Paula D’Amico y Camilo Arcos, respectivamente, desarrollan sobre los rumbos del conservacionismo en Mendoza. 

Ambos sostienen que desde la década de 1970 en adelante, los efectos de las intervenciones humanas sobre los ecosistemas naturales se instalaron como un tema socialmente problematizado. Ante lo cual el enfoque de la sostenibilidad puede dar respuestas a demandas ambientales, aunque subsumidas a la lógica mercantil. Lo que en cierta forma plantean las empresas de la mano del ecoturismo, una forma sustentable de disfrutar de la naturaleza. Sin embargo, entendemos que la sostenibilidad puede asumir un signo distinto al de la mercantilización, que es posible disputar sus sentidos y prácticas dominantes. Allí pueden jugar un rol central las áreas naturales protegidas, especialmente cuando se reconoce que la conservación de la naturaleza no es contradictoria con los seres humanos y sus actividades resaltan.

D’Amico y Arcos destacan también que con el retorno a la democracia trajo consigo la posibilidad de diversificar las demandas sociales, entre las que podemos encontrar las ambientales. El rol protagónico de las ONGs y organizaciones cambió a partir de los años 2000, cuando agrupaciones de vecinos, asambleas ciudadanas, u otras figuras similares, comenzaron a involucrarse en el movimiento ambientalista remarcaron, como lo son en este momento la Asamblea Popular por el Agua, Asamblea por la Defensa del Agua y los Bienes Comunes de Guaymallén, Jóvenes por el Clima, entre otros. Pero, a la par de este tipo de acciones directas, este ambientalismo social pudo disponer también de las nuevas herramientas jurídicas en materia ambiental que se habían incluido en la reforma de la Constitución, así como del conjunto de leyes sancionadas a lo largo de los años 2000. Los procesos de movilización social y ambiental tuvieron su expresión en Mendoza en la formación de asambleas ciudadanas a lo largo y ancho de la provincia y en las masivas movilizaciones realizadas con el objetivo de frenar el avance de proyectos de megaminería. En este sentido, de Desde la montaña creemos que en lo que se podría avanzar son en reglamentaciones e información sobre el impacto ambiental del deporte en Mendoza.

De todas formas, es moneda corriente, entre quienes se apasionan por la montaña y deciden transitarla coincidir en que hay que respetarla. Sobre esto, Laura Horta mencionaba que a la montaña hay que pedirle permiso para poder estar en ella, ella es la que manda, entonces vos tenés que ser muy humilde también en reconocerla. Tienen sus propios métodos de recolección de residuos, sobre los cuales son escrupulosamente detallistas. Como se señala en el portal ElPlural, se tiene presente que la basura no vuelve sola y los residuos que abandonamos allí arriba tardan mucho más tiempo en desaparecer, son arrastrados hasta los arroyos contaminando sus aguas, los cristales pueden provocar incendios forestales el próximo verano y ocasionan innumerables daños a la fauna y la flora”. Por lo que es remite a su responsabilidad y de aquellos nuevxs aficionadxs que se inserten en este mundo.