CONTINÚAN LAS AMENAZAS A LAS MUJERES ORGANIZADAS DEL BARRIO CANO

En Cinco pal Peso, programa editorial de las tardes mosquiteras, estuvimos en comunicación telefónica con Alicia Maldonado, del Barrio Cano. En este emblemático barrio de la capital mendocina, se generó desde la semana pasada una fuerte ola de violencia tanto física, como de amenzas, por la militancia feminista y en el marco de la lucha por la legalización del aborto en el Congreso de la Nación.

Esta vez, aparecieron pintadas en los departamentos de varias personas, con marcas y leyendas en color verde que decían “putas feministas“.

“Esto generó mucho temor entre todos los que militamos en el Barrio. Hemos decidido tener más cuidados con los chicos que viven en esos departamentos. Si bien hay un rondín de la policía, no sentimos ningún tipo de confianza, ni que resguarden nuestra vida. Lo que estamos haciendo son acciones, con distintas organizaciones y organismos para que se visibilice ésto, para que se genere un consenso entre todos los sectores políticos, y un llamamiento a que la iglesia se pronuncie en contra de esta ola de violencia. Recordemos que hay muchas personas fanatizadas, incluso en los grupos de “provida” que ejercen violencia contra quienes pensamos distinto. Y hoy deberían hacer un llamado para frenar esta violencia.”

Ha habido un acercamiento de distintos sectores políticos, solidarizándose. Desde concejales, legisladores, hasta la Vicegobernadora, Laura Montero han tenido oportunidad de conversar con quienes están sufriendo estas amenazas, para generar algún tipo de protocolo para que esta violencia no quede como un hecho privado entre vecinas, sino que tiene carácter público, pero es necesario hacer un repudio social que sea generalizado para que cesen estas prácticas.

Alicia nos decía al respecto:

“lo cierto es que estas personas están avaladas por una política pública, y las fuerzas policiales y judiciales son patriarcales… estas personas están amparadas en las relaciones en concreto, con las personas que manejan las armas.”

En el marco de estas reuniones las mujeres del Barrio Cano, han podido manifestar la violencia institucional y hostigamiento que sufren en sus prácticas comunitarias, a diario, como feministas y como mujeres organizadas. Lo cierto es que la violencia está instalada en la sociedad, y este pensamiento se sostiene en un aval social:

“Como feministas tenemos que ponernos a pensar ¿Cómo vamos a resguardar nuestras vidas en este contexto que va a ir empeorando? Porque además recordeos que a medida que se deterioran las medidas económicas de los varones, la violencia aflora con más fuerza sobre las mujeres”

Frente a estos actos de violencia, Alicia manifiesta que la solidaridad de las mujeres y organizaciones han sido sostén en estos momentos de mucha angustia:

“Cuando tocan a una, respondemos todas. Y entendemos que el Estado no garantiza la vida ni la integridad, nunca ha garantizado la vida; lo que resguarda la vida son las políticas de derechos humanos que le hemos podido arrancar al Estado. El estado sólo regentea el mercado y viene a regentear nuestros derechos. Me parece que desde el feminismo surgen estas nuevas formas de construir y cuidarnos, que es hermoso. Generamos lazos, formas de protección… a pesar del odio que nos tienen, nosotras somos felices. Y tenemos que entender que en esta Cuarta ola feminista, están matando a mujeres, y estamos en peligro. Pero estamos fortaleciendo nuestras redes, con nuevas estrategias y nuevas prácticas, que van de la mano de la militancia social feminista, desde el lugar donde cada una está.”

Para cerrar la entrevista, Alicia es contundente: “Esta revolución no tiene retorno”.

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