Derribar las barreras institucionales: la urgencia de una perspectiva social para la verdadera inclusión

La comunicación es concebida como un derecho social y una herramienta para la justicia. En este marco, el abordaje de la discapacidad debe realizarse desde un modelo social que rompa con la dominación cultural y las visiones asistencialistas.

Mónica Bascuñán, referente del Observatorio de Discapacidad, advirtió sobre la desinformación circulante y aclaró que el Certificado Único de Discapacidad (CUD) es un “documento público que tiene el mismo valor que el Documento Nacional de Identidad para acreditar la discapacidad”. Este instrumento es vital para que los sectores populares accedan a prestaciones de salud y transporte que, de otro modo, serían inalcanzables.

La democratización de la sociedad exige eliminar las trabas burocráticas que funcionan como mecanismos de exclusión. Bascuñán denunció que “existen muchas barreras para poder acceder a una entrada para la Vendimia” y que la concentración de personas con discapacidad en sectores específicos del teatro griego constituye una práctica de “segregación”. Estas barreras son el resultado de gestiones públicas que carecen de una formación crítica y plural, ignorando que el pleno ejercicio de los derechos democráticos incluye el acceso irrestricto al arte y la cultura de nuestro pueblo.

Frente a la desinformación de los grandes grupos económicos, urge fortalecer los vínculos entre las organizaciones del campo popular para construir una agenda informativa propia. Es fundamental que la comunidad conozca que el CUD ahora cuenta con una validez digital a través de un QR, herramienta que debe ser respetada por todas las autoridades. Ante cualquier rechazo arbitrario por parte de las juntas evaluadoras, existe el derecho de apelación, una instancia de participación necesaria para “defender los derechos humanos de las personas con discapacidad para que podamos tener una vida plena en igualdad de condiciones”.

La formación de conciencia crítica es el primer paso para derribar los prejuicios y construir un mundo más justo, solidario e inclusivo. Solo a través de la organización colectiva y la difusión veraz de la información podremos garantizar que el bienestar y la unión de los pueblos sean una realidad efectiva para todos los integrantes de nuestra sociedad.

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