DEUDA Y FEMINISMO: ESO QUE SUENA TAN LEJANO, Y LO TENEMOS EN NUESTRAS VIDAS COTIDIANAS

En el estudio, Verónica Gago y Luci Cavallero, en compañía de Alicia Maldonado. Están en Mendoza presentando el libro “Una lectura feminista de la deuda”.

Verónica nos cuenta que “La propuesta es presentar este libro en el que hemos trabajado pero para seguir trabajando con organizaciones, desde experiencias. Es una guía práctica para bajar la discusión de lo financiero, que intenta conectar la dimensión de la deuda externa, el dólar con la afectación que eso tiene en la vida cotidiana de las mujeres y los cuerpos femenizados”.

Estos intercambios entre los saberes técnicos para el análisis de la vida social, nos permiten pensar cómo esas decisiones que parece tan lejanas pueden ser materia de intervenciones en lo micro: “Se trata de no delegar el problema financiero a modo de que otros los resuelvan o lo negocien, sino ver cómo desde nuestros espacio podemos hacer algo”.

Alicia, que oficia de local en Mendoza, y está acompañando la presentación de este libro, ampliaba su sentir con este dispositivo: “Este libro es un artefacto político que abre una ventana que permite optar por leer, por saber. Ese gesto permite fundamentalmente entrar en una discusión muy profunda, a través de intercambios entre las organizaciones. Es un tema que lo podes llevar a tu sindicato, a tu casa, a tu trabajo. Es poner una nueva mirada compleja, tejida desde las redes. Tiene gran potencia y cala en todas las mujeres. Logra una necesidad de desobediencia… es ver cómo entramos en el devenir del Estado”.

En el devenir de los procesos de los feminismos se han abierto las temáticas; un hito al respecto la Huelga Internacional de las Mujeres. Se ha saltado el cerco de los saberes técnicos financieros. Comentan las autoras: “Es entrar a repensar todo. Y revertir esas cuestiones que parecen abstractas y técnicas. No queremos delegar lo financiero, queremos expropiar esos saberes porque somos las mujeres las que movemos la economía, desde los hogares. Los desafíos que se instalan adentro del feminismo, pero también para hablarle a los economistas progresistas, y al ‘pacto de caballeros’.”

Entonces… ¿Cómo vamos a despatriarcalizar nuestras prácticas económicas y productivas? “Con el libro el intercambio con compañeras, hay unos sueños rotos con el capitalismo de mercado, es necesario pensar al feminismo como una marea, no sólo como una organización que nuclea organizaciones. Te activa la desobediencia. Te obliga a mirarte para adentro y ver cómo participamos”.

Algunas reflexiones que surgen del libro y a partir del libro: Qué te habilita la deuda y qué te prohíbe la deuda… “el libro es una instancia de formación práctica, para leer y trabajar, para pensar y debatir, y generar aportes. La culpa de las deudas en la vida de las mujeres, cómo afecta las subjetividades, las prácticas, cómo se fragilizan las relaciones humanas a partir de la generación de deudas para la subsistencia. Deuda también afectiva. Y allí se va complejizando la idea de desobediencia”.