El taekwondo comunitario transforma la salud de los sectores populares

El taekwondo en nuestra región ha dejado de ser una disciplina de élite para consolidarse como una herramienta de bienestar y unión, especialmente para las niñeces y personas mayores que encuentran en el deporte un refugio frente a las desigualdades sociales.

En un contexto donde la fragmentación del tejido social y el deterioro de las condiciones de vida en las barriadas acechan, estas prácticas promueven la democratización de la salud y la cultura. No se trata solo de ejercicio físico, sino de un espacio de resistencia donde se forja la identidad comunitaria a través de la disciplina y el apoyo mutuo.

La inclusión es el pilar fundamental de esta propuesta, que adapta sus métodos para integrar a quienes el sistema suele invisibilizar. “Damos clases desde los cuatro años en adelante con grupos específicos… hasta cincuenta años, y después mayores de cincuenta años, trabajamos dependiendo las capacidades que cada uno tenga”. Esta perspectiva rompe con la lógica competitiva tradicional y mercantilista del deporte, priorizando el crecimiento colectivo y la superación de inseguridades personales por encima de la victoria sobre el otro.

El potencial de este enfoque se materializa en logros concretos como los de Daniel Sosa, reciente campeón nacional en la categoría seniors en Córdoba, quien demuestra que el deporte es un camino de superación personal constante. Lejos de la exclusividad, este proyecto que parte desde Bermejo invita a toda la comunidad a participar; Silvina Sosa, instructora de la escuela, promueve activamente la incorporación de nuevos integrantes para que el derecho al bienestar sea una realidad efectiva en el territorio. Se enfatiza que, ante problemáticas como el acoso escolar o la soledad, el espacio de entrenamiento ofrece seguridad y carácter: “No es para generar violencia, sino para evitarla”.

Finalmente, la práctica reafirma que el desarrollo de nuevas alternativas de vida para la comunidad es posible cuando se articula el esfuerzo individual con un objetivo social compartido, demostrando que una “pelea ganada es la que no se realiza”.

Invitamos a toda la comunidad a escuchar la entrevista completa y profundizar en esta experiencia de comunicación y deporte popular:

Silvina Sosa, María Alcaraz y Daniel Sosa imparten clases de taekwondo en diversos puntos de la provincia de Mendoza, con un enfoque comunitario e integrador. Sus clases principales se encuentran en:

  • Barrio Don Bosco: Calle Jaime Ibañez y Gorriti, Guaymallén. Las clases para adultos mayores de 60 años se dictan los martes y jueves a las 10:00 h.
  • Sexta Sección (Ciudad de Mendoza): En el Club Independencia (calles Milton Arroyo y Rodríguez) y en el gimnasio Sexta Gym.

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