FÁBRICA DE POBRES Y GALPONES DEL HAMBRE

Si hay algo cruel, es tener comida y no repartirla. – Miguelito, andá a ver si está abierto el comedor-. Miguelito camina las cinco cuadras, lleva dos bolsitas de plástico. Antes las traía llenas, pero ahora, ni mierda que hay. Igual va, Mamá insiste, él obedece. Otra vez la fila, una cuadra. Se encuentra con Rosi, ella tiene siete años, un año menos que él. Lo saluda de lejos, está segunda, seguro se vino a las siete. Siempre le encantaron a Miguelito los taper de Rosi. Redondos, de colores, Hay que ver cómo se las ingenia para cargarlos uno arriba del otro sin que se le caigan. Una malabarista la Rosi. Otra vez llego tarde, me va a tocar poco, o nada, como el viernes. Adela le dijo, – no hay más Miguelito, venite antes pibe -.

Así no va, ¡cómo que hay galpones llenos de comida!, si en los barrios nos estamos cagando de hambre, jefe, dele, largue ese morfi. Hace unas semanas, en unos galpones de Villa Martelli, por la provincia de Buenos Aires, encontraron más de tres millones de kilos guardados, y en otros de Tafí Viejo, en Tucumán, dos millones de kilos más. Por ahí andan diciendo que están vencidos o están por vencer. ¡No me joda che! También dicen que hay un Ministerio que los retiene. Se llama algo así como de Capital Humano. Lo dirige una señora. Doña, mire que los pobres también somos humanos, se lo digo por las dudas vio. No sé por qué se los guarda, no se preocupe si están por vencer, o peor, si están vencidos, acá por los barrios, andamos revolviendo la basura y nos metemos en la boca lo que encontramos, mire si va a importarnos la fecha de vencimiento. Aunque…, estaría bueno morfar algo que esté bien, diga Doña, si alguien de su familia tuviera que revolver los tachos, ¿no le gustaría no?

– Má, Adela me dijo que no queda nada, me convidó un kilo de harina la Rosi -. La cara de Miguelito es la misma de tantos pibes y pibas en los barrios, ojos mirando el suelo, zapatillas agujereadas. -Te preparé un mate cocido, vení, sentate- le dice la madre. Fueron saliendo datos de lo que hay en los galpones y las listas de comida que no se repartían. La culpa cayó en la Ministra, su nombre es Sandra Pettovello. Yo sé que es muy amiga suya Presi, dígale que nos mande algo. Qué mal hicimos nosotros para ningunearnos tanto. Siempre laburamos en changas, nos rebuscamos como podemos. Por acá es así. Hacemos lo que sale, los que gobiernan son ustedes, nosotros ponemos el esfuerzo y el sufrimiento.

Metió la uña el juez Sebastián Casanello, y se descubrió todo. No les da vergüenza… en vez de repartir dejar que se pudra. Entraron los Gendarmes y flor de sorpresa, era verdad lo de las fotos. No era una casita de barrio como la de Adela donde mete en las ollas lo que encuentra para ayudar a la gente, para ayudarnos. No. Eran unos galpones que creo entra todo el barrio y algo de lugar sobra. Llenos, llenos de leche, yerba mate, aceite de girasol, arroz, arroz con carne, garbanzos, lentejas y locro, LOCRO, se me hace agua la boca Señora Ministra Sandra. También había colchones y otras güevadas para emergencias sociales. ¡Camionetas nuevas para repartir el morfi!

Desde fines de Diciembre ya sabían que estaban los galpones llenos, no se descubrió ahora. Entonces… diga Doña, ¡qué pasó! Nos decían que los anteriores en la Casa Rosada, no habían dejado nada, ni una moneda, ni una lata de arvejas, tendría que estar colorada de vergüenza por mentirnos, somos pobres pero no boludos. Y ahora aparece todo esto y cambian el verso, ahora es que sí había, pero era para “catástrofes”. Acá es donde se entiende menos, hubo quilombos en Bahía Blanca, tuvieron un temporal que dejó la miseria a la vista, y Usted Don Presi, se fue allá para la foto, y no mandó ni fideos che. Eso es feo. En marzo en la ciudad de Corrientes llovió todo junto como en un año entero, quedó bajo el agua, la gente flotaba, perdieron todo y tampoco enviaron ni un bote. Eso es feo. Entonces, ¿es un cuento lo de los galpones con morfi para las “catástrofes”? ¿todo lo que pasó no era una catástrofe? Vamooo, somos grandes y no somos giles. Tirá un centro para el pueblo. No queremos dólares, queremos comer, vivir. No es tan difícil de entender.

El Juez Casanello ordenó otra vez que, desde el Ministerio de Capital Humano, informen sobre el cronograma de distribución para todo lo que tienen acovachado. Lo único que se hizo hasta hoy es repartir cajas de leche por vencerse en Julio, y en vez de mandar a los comedores se la dieron a unos que se llaman CONIN para que distribuya. Otro despelote, como no hay en todas las provincias esa gente de CONIN, les dio a algunos, a otras provincias les llegó menos, y a otras nada. Bue… para que se entere, acá por las casas, Miguelito va todos los días y el comedor está cerrado. No llega Doña, no llega ni mierda. Encima aparecieron avisos por el Internet que se vende las cajas de leche en polvo que dice distribución gratuita. Mire, lo hubiera dejado como antes. El Juez Casanello tuvo que volver a insistir, ahora le dio 72 horas. Señora Sandra, Ministra, somos humanos, dele bola. Nos seguimos cagando de hambre, y hay poco laburo para juntar una moneda.

Acá en El Bermejo, venga a dormir una noche y se va a dar cuenta. Cuando no se morfa, uno tirita de frío, se enferma más. Estamos cagados. Y le Juro Don Milei, siempre hemos laburado, en lo que podemos vio. De lo que nos pueden culpar, es en equivocarnos cuando votamos. En eso sí. Pero ojo, no somos boludos, culpamos de que estemos tan mal a quien Gobierna, en eso son responsables ustedes che. Nosotros NO.