La clase trabajadora mendocina se encuentra en pie de lucha frente a una reforma laboral impulsada por el gobierno que busca arrebatar conquistas históricas del movimiento obrero. En el marco del paro nacional de 24 horas, las calles evidencian el malestar de un sector asfixiado por la pérdida de un 40% del poder adquisitivo frente a la inflación. Esta supuesta modernización es leída por los sectores populares como lo que verdaderamente es: una opresión, una pérdida de derechos y un claro retroceso a condiciones del feudalismo.
Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) de Mendoza, la medida de fuerza ha tenido un impacto contundente, alcanzando un acatamiento del 100% en los servicios de larga distancia. Maximiliano Molina, secretario general del gremio, remarcó la profunda disconformidad de las y los trabajadores ante el escenario actual y el peligro de perder sus derechos. Al analizar el crítico panorama sociopolítico nacional, el dirigente gremial fue tajante y aseguró que “estamos pagando las consecuencias de este de tener este gobierno totalmente oligárquico”.
La memoria histórica de las organizaciones sociales nos recuerda que las condiciones dignas de trabajo jamás han sido un regalo del sector patronal. Como bien lo resumió Molina en su reflexión: “Ningún derecho ha sido otorgado por algún empresario”. Frente a un embate que pretende retrotraer la legislación laboral vigente cien años hacia atrás, la organización de base es el único camino viable, teniendo siempre presente que “Con la lucha se gana todo”.
Te invitamos a darle play y escuchar el audio completo de la entrevista para conocer en profundidad el análisis de la situación gremial y la realidad de los trabajadores del transporte.