Las comunidades del secano y los territorios rurales de Mendoza sostienen cotidianamente la vida y la producción de alimentos en condiciones de extrema exclusión estructural. Frente a un modelo económico concentrado que invisibiliza a los sectores populares y prioriza el embellecimiento urbano por sobre las necesidades básicas, la organización comunitaria emerge como la única garantía de supervivencia y dignidad.
En este escenario de resistencia, Dhanna Pilar Moyano, mujer trans, productora caprina de Luján de Cuyo, presidenta de la comunidad Agua de Las Avispas e integrante de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) y del MNCI-Somos Tierra, traza una radiografía urgente sobre las deudas del Estado con el campo profundo y celebra una conquista política sin precedentes para el colectivo de la diversidad.
La falta de infraestructura básica en las zonas rurales expone el abandono institucional que padecen sistemáticamente los pequeños productores caprinos y hortícolas. “Es como la agonía de muchas familias campesinas hoy en día en estos tiempos tan raros, familias todavía sin luz, sin agua”, denuncia Moyano, remarcando que las demandas urgentes contemplan también el acceso a viviendas dignas y un control sanitario urgente ante la falta de vacunación estatal contra enfermedades como la brucelosis.
Para romper con esta dominación cultural y geográfica, resulta indispensable concebir la comunicación y la organización popular como derechos sociales estratégicos que permitan visibilizar las realidades de los sectores vulnerados y edificar canales de expresión oportuna y veraz frente a la indiferencia de las autoridades gubernamentales.
Esta postergación de derechos se ve fuertemente agravada por las consecuencias del cambio climático en la cordillera y por la implementación de marcos normativos regresivos que amenazan los recursos naturales esenciales de la provincia. La defensa de la pacha y de los bienes comunes está indisolublemente ligada a la educación popular y a la formación agroecológica, herramientas estratégicas para que la comunidad comprenda la importancia de cuidar el monte, el medio ambiente y la fauna.

Bajo una perspectiva de construcción colectiva, Moyano advierte sobre la responsabilidad histórica de los movimientos territoriales: “Si nosotros no tenemos ese concepto de trabajar en lo colectivo, de tener una mirada más amplia, ¿qué le van a dejar a los pibes que vienen más adelante? No va a quedar nada en la cordillera, no vamos a tener más campo, no vamos a tener más agua potable”.
La trayectoria vital de la entrevistada entrama de manera inédita las banderas del activismo ambiental con las luchas del colectivo travesti-trans, históricamente confinado a la marginación y a la precarización existencial. En un sector tradicionalmente marcado por lógicas patriarcales y machistas, su reciente designación como referenta en espacios de articulación internacional vinculados a la ONU para los derechos campesinos constituye un hito histórico de reparación y conquista social.
Reivindicando el legado de Lohana Berkins y Diana Sacayán, Moyano destaca el valor de abrir caminos autónomos: “En la historia campesina es la primera vez que alguien del colectivo asume un cargo interesante, importante, político dentro de estos sectores… no nos dan las oportunidades para demostrar las capacidades que tenemos y una vez que nos dan una puerta, listo, no la pueden cerrar más”.
Frente a la hostilidad de discursos oficiales que pretenden replicar dinámicas de discriminación y odio hacia las identidades diversas y los sectores populares, la respuesta organizada radica en politizar los afectos, recuperar la potencia del encuentro y asegurar la representatividad efectiva en las esferas de decisión. El horizonte transformador del movimiento campesino indígena no se reduce a la resistencia pasiva, sino a la intervención directa para cambiar las estructuras de poder y edificar una sociedad plenamente justa, plural y solidaria.
Como concluye la referenta comunitaria, el paso fundamental hacia un mundo mejor exige que “alguien del colectivo asume políticamente cargos políticos para empezar a pechar desde ahí esos cambios” y garantizar que cualquier persona que decida ser libre sea verdaderamente respetada.
Para profundizar en esta histórica confluencia entre las luchas de la diversidad y el arraigo de la agricultura familiar en los territorios de Mendoza, te invitamos a escuchar el audio completo de la entrevista con Dhanna Pilar Moyano: