Mujeres migrantes en Mendoza alzan la voz contra la desigualdad y llaman a participar de la ENMA 2026

Elizabeth Vidal y Ona Bermúdez, integrantes del colectivo Mujeres Identitarias, Migrantes y Refugiadas con Voz Propia, visibilizaron las barreras que enfrenta la población migrante para acceder a derechos fundamentales como la salud y la educación. Además, convocaron a completar la Encuesta Nacional Migrante de Argentina (ENMA) 2026, disponible hasta el 31 de octubre.

Migrar es un derecho humano. Sin embargo, para miles de personas que construyen su vida en Argentina, el acceso a derechos fundamentales sigue atravesado por obstáculos, desigualdades y prejuicios. En una conversación con En Colectivo, Elizabeth Vidal y Ona Bermúdez, integrantes de Mujeres Identitarias, Migrantes y Refugiadas con Voz Propia, pusieron en palabras las dificultades que enfrenta la comunidad migrante en Mendoza y convocaron a participar de la Encuesta Nacional Migrante de Argentina (ENMA) 2026.

El colectivo está integrado por mujeres activistas de distintas nacionalidades que trabajan por los derechos humanos, la participación política y el acompañamiento comunitario. Desde hace seis años sostienen espacios de encuentro, formación y organización para compartir experiencias, orientar a otras personas migrantes y construir redes frente a las situaciones de vulneración de derechos.

Elizabeth Vidal, integrante de la comunidad boliviana, destacó la importancia de reconocerse como parte de la sociedad argentina: las personas migrantes no solo viven en el país, sino que también trabajan, se forman, pagan impuestos y contribuyen a la vida de sus comunidades.

“Hoy es muy importante seguir visibilizando la importancia sobre los derechos humanos como sujetos, como personas, más allá de nuestro origen”, expresó.

Salud y educación: derechos que no pueden depender del país de nacimiento

Durante la entrevista, las integrantes del colectivo señalaron las dificultades que enfrentan las personas migrantes para acceder a servicios de salud y oportunidades laborales y educativas en Mendoza. Advirtieron que determinadas medidas y normativas provinciales profundizan la desigualdad y dejan a parte de la población en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Uno de los puntos centrales fue el acceso a cargos docentes. Ona Bermúdez, oriunda de Ecuador y maestra de niños con discapacidad auditiva, relató los obstáculos que atravesaron docentes migrantes para postularse a puestos en el sistema educativo provincial.

Aunque logró avanzar en su propia situación mediante el trámite de nacionalización, explicó que otras compañeras de Bolivia, Venezuela, Haití y otros países encontraron restricciones para acceder a oportunidades laborales. Según relató, las condiciones para postularse se modificaron y actualmente se contempla a quienes tienen iniciado el trámite de nacionalidad, pero persisten barreras para otras personas migrantes con formación y documentación homologada.

La contradicción es evidente: mientras existen llamados para cubrir cargos que quedan vacantes, profesionales capacitadas encuentran trabas para acceder a esos puestos.

“¿Y quién sale perdiendo acá? Los niños”, advirtió Ona, al cuestionar las restricciones que afectan la cobertura de cargos docentes.

La situación expone un problema que va más allá de la posibilidad de conseguir empleo: también compromete el acceso de niñas y niños a la educación y desconoce las capacidades de quienes se formaron y desarrollan su vida en el país.

Las entrevistadas también cuestionaron las dificultades que enfrenta la población migrante para acceder a la atención sanitaria. En particular, señalaron el impacto de las medidas que establecen cobros por servicios de salud a determinadas personas extranjeras, incluso en contextos de trabajo temporal y vulnerabilidad económica.

Para las integrantes del colectivo, estas políticas representan un retroceso y profundizan la exclusión de personas que llegan a Mendoza para trabajar, especialmente en actividades agrícolas.

En ese marco, reivindicaron la Ley Nacional de Migraciones 25.871 y la necesidad de garantizar la igualdad de derechos, sin que el lugar de nacimiento se convierta en un criterio para excluir a las personas de servicios esenciales.

Organización y redes para enfrentar las vulneraciones

Frente a estas dificultades, Mujeres Identitarias, Migrantes y Refugiadas con Voz Propia sostiene un trabajo territorial de acompañamiento e información. Las integrantes orientan a quienes necesitan realizar trámites migratorios, cambiar de categoría de residencia, acceder a la ciudadanía o encontrar instituciones que puedan brindar asistencia ante situaciones complejas.

La tarea se extiende por distintos departamentos de Mendoza, entre ellos Guaymallén, Maipú, Luján de Cuyo, Ciudad, Godoy Cruz, Lavalle, Junín, San Martín y La Paz, mediante una red de referentes y organizaciones aliadas.

El colectivo también acompaña a mujeres que atraviesan situaciones de violencia de género y trabaja para fortalecer la autonomía, la participación y el conocimiento de los derechos.

La organización colectiva aparece así como una herramienta concreta frente a la desinformación y la discriminación. Porque cuando las políticas públicas levantan barreras, las redes comunitarias construyen caminos para que nadie tenga que enfrentar esas dificultades en soledad.

ENMA 2026: una encuesta para que la realidad migrante cuente

Otro de los ejes centrales de la charla fue la Encuesta Nacional Migrante de Argentina (ENMA) 2026, una iniciativa que busca conocer las condiciones de vida de las personas migrantes y refugiadas y relevar en qué medida acceden a sus derechos fundamentales.

La encuesta surgió en 2020 ante la necesidad de contar con información específica sobre las realidades de esta población. Su construcción reúne a organizaciones migrantes, equipos de investigación e instituciones del sistema científico de distintos puntos del país.

Para Elizabeth Vidal, contar con datos concretos es fundamental para conocer cuántas personas migrantes viven en Argentina, cuáles son sus condiciones de vida y qué obstáculos encuentran para ejercer sus derechos. Sin información precisa, las necesidades de estas comunidades corren el riesgo de quedar fuera de las estadísticas y, con ellas, de las decisiones de política pública.

“Es importante que aparezcamos estadísticamente”, remarcó Elizabeth, al convocar a la comunidad migrante a participar.

Ona Bermúdez también subrayó que las trayectorias migrantes suelen incluir mudanzas, desplazamientos entre provincias y cambios de residencia que dificultan conocer con exactitud la composición de las comunidades. Por eso, consideró que la encuesta es una oportunidad para aportar información directa sobre esas realidades.

La participación es anónima, confidencial y digital. Está dirigida a personas de entre 18 y 70 años que nacieron en otro país y actualmente viven en Argentina. Completarla lleva aproximadamente entre 15 y 20 minutos y no requiere informar el nombre ni el número de documento, según explicaron durante la entrevista.

La convocatoria está abierta hasta el 31 de octubre de 2026.

Para participar, hay que ingresar a: https://encuestamigrante.ar/

Las entrevistadas insistieron en la importancia de compartir el enlace con familiares, amistades, vecinas, compañeros de trabajo y personas de distintas colectividades. La participación de cada persona contribuye a construir un panorama más preciso de las condiciones de vida de la población migrante.

El derecho a migrar, vivir y construir comunidad

La conversación dejó una reflexión que atraviesa tanto las dificultades cotidianas como el sentido de la ENMA: nadie elige el lugar donde nace, y esa circunstancia no debería determinar sus posibilidades de vivir con dignidad.

Las personas migrantes forman parte de los territorios que habitan. Trabajan, estudian, crían a sus hijos e hijas, participan de sus comunidades y construyen proyectos de vida. Reconocer ese aporte implica garantizar derechos, combatir los prejuicios y evitar que el origen nacional se convierta en una excusa para la exclusión.

Frente a un contexto que las entrevistadas describieron como cada vez más hostil, la organización de las mujeres migrantes y la producción de información propia se vuelven herramientas fundamentales para visibilizar desigualdades y exigir políticas públicas que contemplen a toda la población.

Hasta el 31 de octubre, participar de la ENMA 2026 es también una manera de decir: estamos acá, somos parte de esta sociedad y nuestras realidades tienen que ser escuchadas.

🎙️ Escuchá la entrevista completa a Elizabeth Vidal y Ona Bermúdez en En Colectivo, por Radio Comunitaria La Mosquitera FM 88.1, y conocé más sobre la organización de las mujeres migrantes y la convocatoria a la ENMA 2026

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