El próximo 26 de septiembre, el Barrio San Martín será escenario de un festival que reúne música, talleres, comunidad y organización colectiva. Luis Jara y Natalia Zorrero, integrantes del Dúo Vértice y talleristas de Música Esperanza, nos visitaron para contarnos cómo se sostiene desde hace casi tres años un proyecto que lleva la educación y la producción musical al territorio.
La música también puede ser una herramienta para encontrarnos, organizarnos y construir comunidad. Esa es una de las ideas que atraviesa Música Esperanza, el proyecto que desde hace aproximadamente tres años desarrolla talleres en el Barrio San Martín y que tendrá su gran encuentro comunitario el próximo 26 de septiembre, desde las 12, en el Municipal Paschcuan, ubicado sobre calle Penitentes en el Barrio San Martín.
Natalia Zorrero y Luis Jara, integrantes del Dúo Vértice y, al mismo tiempo, parte del equipo de talleristas que sostiene esta experiencia barrial nos contaron que allí comparten conocimientos de guitarra, percusión, canto, flauta y vientos andinos, generando un espacio de formación y producción artística junto a niñas, niños, jóvenes, familias y vecinos del barrio.
La música como derecho
Música Esperanza recupera el espíritu de la organización creada por el pianista tucumano Miguel Ángel Estrella, quien llevó la música a territorios donde históricamente el acceso a la formación y a la producción artística había sido restringido.
Desde Mendoza, el proyecto retoma esa concepción y la lleva al territorio. Para quienes participan de la experiencia, la música es un derecho y garantizarlo implica mucho más que acercar instrumentos: significa generar posibilidades concretas para aprender, crear, expresarse y producir cultura desde las propias comunidades.
“Nuestro propósito es garantizar el derecho a la música en todas sus facetas: desde la producción, la artística, la educación y también la posibilidad de que los chicos puedan expresar lo que quieren con la música”.
El taller funciona los sábados en el Salón Paschcuan, un espacio del propio barrio. Allí se aprende música, pero también se construyen instrumentos, se forman ensambles y se participa de distintas actividades culturales.
Uno de los ejemplos es la banda de sicuris. El año pasado, las y los participantes construyeron sus propios sicus de PVC y luego llevaron esa producción a distintos encuentros, entre ellos el Año Nuevo del Sur. Aprender a tocar, construir el instrumento y tocar colectivamente se convierte así en una experiencia integral de apropiación cultural.
Un proyecto que se hace con el barrio
Música Esperanza no se plantea como una actividad que llega desde afuera para enseñar al barrio. La propuesta busca que quienes viven allí puedan habitar y apropiarse del espacio, participar de los talleres y ser protagonistas de la producción artística.
Por eso, el festival del 26 de septiembre tiene una importancia particular: será un encuentro construido junto a estudiantes, familias, talleristas, artistas y organizaciones.
La convocatoria está abierta a toda la comunidad artística y especialmente a quienes forman parte del Barrio San Martín. La propuesta incluye música en vivo, comidas, juegos y sorteos, pero sobre todo la posibilidad de encontrarse y compartir una producción cultural nacida del propio territorio.
“La idea es siempre esta: convocar, juntarnos, la alegría de que somos muchos. Y que podemos compartir esta música como un derecho”.
Un festival con muchas voces y sonidos
Desde el mediodía, el escenario del Salón Paschcuan reunirá distintas expresiones musicales y colectivas. Serán parte del encuentro Dúo Vértice, Trío Parral, la Colectiva de Cantoras, el Ensamble del Barrio San Martín, Batalá, Los Porfiados de la Cuarta y Rumbo Apacheta, además de quienes quieran sumarse a la propuesta.
También será una oportunidad para escuchar el trabajo realizado dentro de los talleres, con la participación del Ensamble del Barrio San Martín y de quienes vienen aprendiendo y produciendo música en el espacio.
El Dúo Vértice, formado recientemente por Natalia y Luis, aporta además su propia búsqueda artística, con un repertorio de músicas populares adaptadas para dos flautas traversas. La propuesta recorre música cuyana, tango, otras expresiones populares e improvisaciones. Durante la entrevista compartieron algunas de sus interpretaciones y adelantaron también una adaptación de “Zamba Azul”, de Tito Francia y Armando Tejada Gómez.
La diversidad musical del festival expresa, de alguna manera, la diversidad de una experiencia que entiende la cultura como construcción colectiva.
Frente al individualismo, encontrarse
En tiempos donde se instala con fuerza la idea de que cada persona debe resolver su vida de manera individual, desde Música Esperanza proponen otra mirada: el encuentro como forma de construcción comunitaria.
El barrio aparece entonces no como un lugar al que simplemente se llevan actividades, sino como un espacio donde se produce cultura, se comparten saberes y se construyen vínculos.
“Nosotros estamos yendo al barrio justamente para encontrar ahí nuestra salvación. La salvación es el otro”.
La experiencia demuestra que el acceso a la cultura puede construirse desde abajo, con instrumentos, talleres, ensayos, familias, artistas y organizaciones que ponen en común sus conocimientos y sus ganas.
Porque cuando la música se convierte en un derecho, el escenario deja de ser solamente un lugar donde alguien toca y el resto escucha: puede transformarse en un espacio donde una comunidad se reconoce, crea y toma la palabra.
📍 Festival Música Esperanza
Sábado 26 de septiembre
Desde las 12 horas
Salón Paschcuan – Barrio San Martín, calle Penitentes
🎶 Música en vivo
🥘 Comidas
🎲 Juegos y sorteos
🤝 Encuentro comunitario
La invitación es abierta a la comunidad artística, a las familias, a quienes participan de los talleres y, especialmente, a las vecinas y vecinos del Barrio San Martín que quieran acercarse a conocer y ser parte de esta experiencia.
Música Esperanza propone encontrarnos para hacer de la música un derecho y de la cultura una construcción colectiva.
🎙️ Escuchá la entrevista completa a Natalia Zorrero y Luis Jara, integrantes del Dúo Vértice y talleristas de Música Esperanza, para conocer todos los detalles del proyecto barrial y del festival del 26 de septiembre.