Nietes Mendoza: juventudes que toman la posta por Memoria, Verdad y Justicia

En el marco de la masiva movilización a 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, integrantes de la organización Nietes Mendoza compartieron su mirada y compromiso con la lucha por los derechos humanos, reafirmando la vigencia de las banderas de Memoria, Verdad y Justicia en la actualidad.

Lucila Passeti y Lucas Abayay, referentes de esta agrupación integrada mayormente por jóvenes, destacaron la importancia de continuar el legado de organismos históricos desde una nueva generación que, si bien no vivió la dictadura, reconoce sus consecuencias hasta hoy. “Consideramos necesario seguir levantando estas banderas, porque los delitos siguen vigentes: todavía faltan encontrar cuerpos, saber qué pasó y restituir identidades”, expresó Lucila.

Desde Nietes impulsan espacios de participación abiertos a toda la comunidad, no sólo a familiares de personas desaparecidas. Durante el año realizan actividades como ciclos de cine, charlas, debates y acciones en sitios de memoria, además de articular con organizaciones estudiantiles y sociales. En ese sentido, resaltaron la convocatoria a una columna de juventudes en la marcha, con el objetivo de fortalecer la participación joven en la defensa de los derechos humanos.

Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista fue el testimonio de Lucas, quien recordó a su abuelo Jorge Tanco, desaparecido en septiembre de 1976 durante una reunión sindical en el Hospital Güemes, donde luchaba por mejores condiciones laborales para el personal de salud. “Todavía seguimos exigiendo saber qué hicieron, dónde están. Nos faltan a todos”, afirmó.

Ambos coincidieron en la necesidad de profundizar el debate en los espacios cotidianos (escuelas, universidades, trabajos) donde muchas veces la historia reciente se aborda de manera superficial. “No nos podemos organizar hoy sin memoria”, señalaron, al tiempo que vincularon las problemáticas actuales con el modelo político-económico impuesto durante la dictadura.

También advirtieron sobre la persistencia de prácticas de violencia institucional y discursos que buscan relativizar el terrorismo de Estado. Frente a esto, remarcaron la importancia de romper los pactos de silencio y avanzar en la apertura de archivos: “Para que exista una verdad completa, necesitamos saber qué pasó, quiénes eran y dónde están”.

Finalmente, destacaron el valor que tiene cada avance en la identificación de personas desaparecidas, como los recientes hallazgos en Córdoba: “Poder tener dónde llevar una flor, despedirnos, es parte de un proceso que no termina hasta que aparezcan todos”.

A 50 años del golpe, la voz de Nietes Mendoza reafirma que la memoria no es sólo pasado, sino una herramienta imprescindible para comprender el presente y construir un futuro sin violencia estatal.

Al cierre, invitaron a seguir sus actividades a través de redes sociales y a sumarse a esta construcción colectiva que mantiene viva la historia y la lucha.

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Foto: www.anred.org

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