Qué tal tu bosillo ¿te duele?

Si creen que vivimos en una realidad, están equivocados. Gente… lo que vivimos en la Argentina es un experimento místico. Nos están vaciando los bolsillos para elevar el alma. Nos guían para que logremos el reino de los cielos, desde la miseria claro.

Para orientarnos. A casa no nos llega una boleta de EDEMSA, llega una citación judicial por corte de luz. ¡FUISTE HERMANA!, te atrasaste, ¿no tenés guita?, seguro es porque desayunás, almorzás, merendás y cenás, ¡DEJATE DE JODER!, dónde te crees que vivís, esto es la Argentina. 

Consejo, no tengas tantos pibes. Te llega el sobre, lo abrís, mirás cuanto hay que pagar y te preguntás si compraste los Nihuiles. La heladera encendida al mínimo, se convirtió en un pecado mantener algo de comida. Escuchás que prende el motor y se te para el bobo. 

Del gas ni hablemos, olvídate que es un derecho no cagarse de frío. Tus legisladores, sí, esos y esas que tal vez votaste, o no, levantaron en el Congreso sus manitos arregladas, uñas impecables, para que te saquen el subsidio que ayudaba, hasta hoy, a prender un rato la estufa. Cocinar es una locura, que mierda andás protestando por la suba del gas si igual no tenés nada para meter en la olla. Viste, te dije, estamos en un experimento místico. 

La realidad tiene olor a vela, a sopa de patas de pollo o huesos sin carne.

Mirá, la culpa es tuya porque no te esforzas. Si trabajaras dieciséis horas al día, vas a ver que te podés dar algún gustito. Pero no, insistís con eso de que tu cuerpo no se lo banca. Flojo che, ¡QUE FLOJO SOS! Mirá a quienes tienen más de setenta y salen a buscar un mango PORQUE COBRAN JUBILACIONES DE MIERDA, los ves pidiendo, vendiendo medias en la terminal. Ellos y ellas sí verán el reino de los cielos, entendieron que el gobierno nos está guiando hacia allá, después de muertos seremos felices. 

El sueldo existe, si lo tenés, o vivís de changas, pero no se nota. En las paritarias firman un aumento del 12% en doce cuotas que se disuelven antes de ir hasta el almacén de la esquina, Francisco nos espera con la libreta de la deuda del mes pasado, a pagar. El Presi Milei y su Ministro Caputo dicen: “Los salarios ya están empatando a la inflación”. Empatando en el fondo de la tabla, peleando el descenso flaco.

Viajar en colectivo es turismo de alta gama. Pagás una fortuna para que te claven el codo en las costillas. Ya no sos un pobre pasajero; sos un inversor de la empresa, sino, caminá que hace bien a la salud. Al apoyar la SUBE y escuchar el “bip”, mirás al chofer y pensás: “Disculpame, pero con lo que costó el viaje, dame el asiento reclinable”.

Comer, calentarse, viajar, prender la lamparita… son vicios que alguna vez tuvimos y que nos obligan a abandonar quienes hoy nos gobiernan, acá en Mendoza elegidos por siete de cada diez votantes. Vamos hacia un país de ciudadanos raquíticos, que caminan al trabajo si lo tienen, y se acuestan temprano porque la tele gasta y la estufa no se puede prender. 

¡Una maravilla! 

Estamos más cerca de entrar al cajón que de tocar el cielo. 

Ver también

“Nadie se salva solo”: una olla popular que nació de la solidaridad en el barrio Santa Teresita de Las Heras

Ante la difícil situación económica que atraviesan muchas familias, la organización comunitaria vuelve a aparecer …