El abogado laboralista Luciano González Etkin advirtió que el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional no contiene “ni un solo artículo en favor de la clase trabajadora” y que su objetivo central es una transferencia de recursos desde el salario hacia el capital empresario y financiero. Así lo expresó durante una entrevista radial en la que analizó los principales puntos de la iniciativa y sus posibles consecuencias sociales, económicas y jurídicas. Dr.20GonzA1lez%20Etkin
Según explicó, la reforma parte de una premisa falsa: que la flexibilización laboral genera empleo. “Las reformas laborales nunca crearon puestos de trabajo. El empleo lo genera la economía. En los años 90, con las reformas más flexibilizadoras, el empleo cayó; con el mismo marco legal, desde 2003 en adelante, el empleo creció”, sostuvo.
Una reforma “regresiva” en derechos laborales
González Etkin calificó el proyecto como una “deforma laboral” y remarcó su carácter regresivo, tanto en derechos individuales como colectivos. Entre los puntos más críticos señaló:
- Reducción de derechos salariales, especialmente en licencias por enfermedad.
- Fraccionamiento de vacaciones y creación del “banco de horas”, que elimina en la práctica el pago de horas extras.
- Extensión del período de prueba, que pasa de tres a seis meses, con plazos mayores para las pequeñas y medianas empresas.
- Reducción de indemnizaciones y debilitamiento de la protección frente al despido.
“El trabajador pasa a estar completamente a merced del empleador. Se desarmoniza la vida personal, familiar y laboral”, afirmó.
Ataque a la organización sindical y al derecho de huelga
En el plano colectivo, el abogado advirtió que la reforma afecta de manera directa al derecho de huelga, al ampliar de forma indiscriminada la categoría de actividades esenciales. “Si todo es esencial, el derecho a huelga se vuelve ilusorio”, explicó.
También alertó sobre el debilitamiento de los convenios colectivos, la eliminación de su ultraactividad y la promoción de convenios por empresa, lo que —según sostuvo— rompe el equilibrio de fuerzas entre trabajadores y empleadores.
El Fondo de Asistencia Laboral y el rol del capital financiero
Uno de los aspectos más cuestionados por González Etkin es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar despidos. Según explicó, el fondo se nutriría de aportes que hoy van a la ANSES, reduciendo los recursos del sistema de seguridad social.
“Es una perversión absoluta: se usan fondos destinados a jubilaciones para cubrir despidos, y además el fondo sería administrado por el sistema financiero, no por el Estado”, señaló. A su entender, se trata de un esquema que traslada el riesgo empresario a los trabajadores y al sistema previsional.
La reforma alcanzaría a todos los trabajadores
El abogado desmintió la idea de que la reforma no afectaría a quienes ya están empleados o llevan años registrados. “La ley se va a aplicar a todos. El contrato de trabajo es dinámico y se rige por la norma vigente al momento del hecho”, explicó.
También advirtió que el proyecto legitima el trabajo no registrado, ya que excluye a sectores como trabajadores de plataformas digitales del régimen de la Ley de Contrato de Trabajo, derivándolos al Código Civil.
Paro sindical y escenario de conflicto
Consultado sobre la convocatoria a un paro general, González Etkin sostuvo que la medida debería formar parte de un plan de lucha más amplio, con movilización y continuidad. “La reforma va al corazón del movimiento obrero, de la seguridad social y de los derechos laborales. Si no se reacciona a tiempo, después será tarde”, advirtió.
Finalmente, remarcó que el proyecto contradice principios constitucionales y tratados internacionales que establecen la progresividad de los derechos sociales y prohíben su regresividad. “Lejos de reducir la litigiosidad, esta reforma va a generar una ola de juicios laborales”, concluyó.
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La Mosquitera La Mosquitera, Comunicación Popular