La reconstrucción de la memoria histórica se consolida como un derecho social indispensable para reafirmar la identidad de nuestro pueblo frente a los procesos de dominación cultural. En este marco, un equipo de la Diplomatura de Artes del Libro de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) ha logrado rescatar del silencio el cuento “Juan se iba por el río”, obra de Rodolfo Walsh que permanecía desaparecida desde su secuestro por la última dictadura militar en 1977. Este proyecto no solo representa un hallazgo literario, sino una herramienta de lucha por la democratización de la palabra y el ejercicio de la libertad.
El proceso de investigación fue una labor colectiva que se enfrentó al vacío dejado por la censura, utilizando el testimonio como base fundamental. Nazarena Camarda, integrante del proyecto y estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social de la UNCuyo, explica que se basaron en las memorias de Lilia Ferreyra y Martín Gras, sobreviviente de la ESMA: “Solo nos valemos de la memoria de dos personas y bueno, a ver, qué de todo esto, si son palabras de Rodolfo, qué de todo esto lo ilustramos porque falta la palabra y así se fue construyendo de a poco”. Esta iniciativa busca transformar la ausencia en una denuncia activa contra el olvido.
La obra, escrita en una época de resistencia paralela a la célebre Carta Abierta de Walsh a la Junta Militar, funciona hoy como un puente entre el pasado y el presente. Para los realizadores, este libro es un acto de soberanía cultural que desafía la desaparición forzada de las ideas. Según Camarda, la importancia del proyecto radica en “tener un acto de memoria tan grande en estas épocas y sacar a la luz de nuevo un texto que sigue desaparecido”. Al recuperar este relato, se promueve una conciencia crítica necesaria para construir una sociedad más justa y consciente de su propia historia.
Finalmente, el proyecto subraya que la comunicación debe ser un instrumento de bienestar y unión, donde la creación colectiva logre reparar las heridas del tejido social. La presentación de esta obra en espacios como la ex ESMA reafirma el compromiso con los derechos humanos y la identidad comunitaria. Como señala Camarda sobre el impacto del trabajo: “Para nosotros este proyecto es una gran acción de memoria, por la memoria, y que se esté viviendo así, una felicidad total”.
Invitamos a toda la comunidad a profundizar en este proceso de rescate cultural escuchando el audio completo de la entrevista: