Pacha: mundo, cosmos, tiempo y espacio…
En el sur de Lavalle, en el distrito del Vergel, todos los agostos se convoca gran parte de esa comunidad para celebrar un año que hace poco ha empezado -en junio- y también para dar gracias.
Allí, niños de distintas edades, adolescentes, jóvenes y adultos, deciden compartir la jornada, las risas, los pedidos, el respeto, la esperanza, las danzas, la música, las miradas, los abrazos, el mate, las artesanías…
La escuela secundaria pública 4-159 César Milstein, de la mano de su directora Mariela Pavón y junto a sus docentes y estudiantes, es quien invita, desde el año 2016 y por eso festejan la décima edición del proyecto “Nuestras raíces culturales”: familias enteras, egresadxs, equipos de la Municipalidad de Lavalle, docentes de otras instituciones, autoridades educativas, músicxs, algunos ex estudiantes también van acompañadxs por sus pequeñxs hijxs, estudiantes de las escuelas primarias de la zona, directivos de otras escuelas. Todos en actitud de mirarse a los ojos, de unirse en un abrazo, en un canto o en la ceremonia central: la corpachada.
Esta celebración, es el tributo que se hace a la madre tierra, a la pecne tao, a la mapu, a la pacha. Las personas le agradecen por todo lo recibido en el año que se fue y le piden para el que están transitando: se piensan las siembras, se pide por el agua, por el sol, por la energía, por la vida. Se abre un hoyo en la tierra, casi siempre en el mismo lugar que se hizo el año anterior, allí se le ofrecen alimentos como semillas, hierbas, bebidas, frutas, comidas preparadas, todo lo que viene del corazón, es bienvenido en la ofrenda. Y en una ordenada hilera de asistentes que circulan por un sendero lleno de piedras de colores, van tomando lo que quieren ofrendar y lo dejan en esa boca, alimentando a la pacha. Luego, se tapa esa apertura, la apacheta, y se deja señalado el lugar para el año próximo.
La comunidad huarpe Polonio Gonzalez fue la que encabezó la ceremonia, agradeciendo (y siendo imitados por todos los presentes) a los cuatro puntos cardinales, luego al cielo y finalmente a la tierra misma, teniendo como testigo a la Whipala, que es el emblema de los pueblos andinos y que es portada por tres estudiantes orgullosas de estar a su lado.

Los pueblos indígenas son memoria, son territorio, son el agua, son el aire, son el bosque, son las montañas, son quienes siembran y resisten desde hace siglos, en distintos puntos del planeta y hoy, junto a las comunidades escolares de la que también forman parte, agradecen a la Pachamama.
También es momento de contarle a la comunidad parte de lo que la escuela Milstein hace: la radio “La César”, en su frecuencia 106.5 está presente contando su historia y bajo el lema “Seguimos de pie” muestra los muchos años de trabajo compartido y cómo fue dando gestando a lo largo de los años distintos grupos de adolescentes, quienes que la transitaron desde el año 2014 y la habitan hoy también, siempre con docentes comprometidxs acompañando.
Se pueden observar producciones del taller de cerámica y registros de distintos proyectos escolares, como el “Guardianes del agua” en donde docentes de la escuela y científicos del IADIZA/CONICET, comparten acciones para cuidar los cuerpos de agua de la zona, como la laguna de La Paloma y la de Soria, desde hace ya varios años.

Otro stand muestra orgulloso las leyendas de la zona, que las adolescencias han investigado en sus familias y han compartido en las clases de Lengua y Literatura.
Muchas producciones se pueden apreciar mientras caminan rumbo al salón principal, donde la orquesta de la Escuela Milstein -dirigida por Francisco Rivera Salopek-, junto a la orquesta de la primaria Simón Chaves -dirigida por Pablo Cáceres-, deleitarán al público con distintas interpretaciones alegóricas al encuentro. La maravilla del arte uniendo a pequeños desde 9 hasta 18 años, cuyas manos se posan sobre violines, violas, contrabajos, batería, flautas, violoncellos, trombones, haciendo brillar muchas sonrisas hermosas sobre los rostros de quienes escuchan.


Escuelas primarias, secundarias, familias, municipio, comunidades de pueblos indígenas, unidos, agradecen y piden a la Pachamama. Todo dentro del ámbito de la educación pública. Por eso, la defendemos, por eso la acompañamos. Porque siempre hay detrás docentes comprometidxs con la comunidad, con la educación de lxs pibes y con el futuro.
Porque sabemos que la educación es una herramienta que puede cambiar el mundo, como dijera Paulo Freire y porque somos parte de una misma naturaleza a quien respetamos, cuidamos y de quien dependemos.