Más de 23 años de trabajo autogestionado están en riesgo. La Cooperativa Gráficos Asociados, nacida de la quiebra de la antigua Litografía ICASA, enfrenta el desalojo del inmueble donde sostuvo durante más de dos décadas su fuente laboral. Siete trabajadores y sus familias deben trasladar las máquinas, acondicionar un nuevo espacio y resistir el golpe de una decisión judicial que, según denuncian, desconoció todas sus propuestas para conservar el lugar.
La historia de Gráficos Asociados es también la historia de la lucha de sus trabajadores por defender el trabajo frente a la quiebra empresarial y la desprotección. En 2003, después de la caída de la antigua Litografía ICASA, un grupo de trabajadores decidió organizarse, conformar una cooperativa y poner nuevamente en marcha la fábrica. Más de dos décadas después, ese proyecto colectivo enfrenta uno de sus momentos más difíciles: el inmueble donde funciona fue rematado y sus integrantes deben abandonar el espacio que sostuvieron con años de esfuerzo.
En un reporte radial desde el territorio, conversamos con Julio Díaz, presidente de la Cooperativa Gráficos Asociados y de la Asociación de Fábricas Recuperadas de Mendoza, y Eduardo Moyano, uno de los trabajadores históricos de la gráfica. Sus testimonios reconstruyen el recorrido judicial, las dificultades que atraviesan y la incertidumbre sobre el futuro de la producción.
Un remate que deja a los trabajadores contra las cuerdas
Según relató Julio Díaz, el inmueble fue rematado en noviembre del año pasado. La decisión llegó pese a que la cooperativa sostenía haber cancelado los créditos y contaba con una hipoteca a su favor. Frente a lo sucedido, los trabajadores acudieron a la Suprema Corte de Justicia de Mendoza para solicitar que se investigara el procedimiento y que la causa volviera a la Cámara correspondiente para revisar la legalidad del remate.
Sin embargo, el planteo no tuvo el resultado esperado. Julio señaló que la Corte falló en contra de la cooperativa y cuestionó el accionar de la jueza Gloria Cortés, titular del Segundo Juzgado Concursal. También denunció que durante el proceso presentaron distintas propuestas, incluso una alternativa de compra directa del inmueble, que fueron rechazadas.
«Nosotros hemos hecho todas las cosas bien para podernos quedar con la fuente de trabajo», expresó Díaz, al describir la sensación de injusticia que atraviesan los trabajadores.
El presidente de la cooperativa también cuestionó la actuación de quienes intervinieron en el remate y denunció presuntas irregularidades y acuerdos entre distintos actores del procedimiento. Se trata de acusaciones planteadas por los trabajadores en el marco de un conflicto que, aseguran, pone en evidencia las dificultades que enfrentan las empresas recuperadas cuando deben defender judicialmente sus espacios de producción.
Más de 20 años de autogestión y una historia que no entra en un remate
La cooperativa nació en 2003, luego de la quiebra de la empresa que pertenecía a Enrique Sanz. Frente al abandono patronal, los trabajadores decidieron no resignarse a perder sus puestos laborales. Se organizaron, hablaron con la Justicia y comenzaron a producir bajo gestión cooperativa.
Desde entonces, Gráficos Asociados se convirtió en una experiencia emblemática de recuperación de fuentes de trabajo en Mendoza. Hoy, según contaron durante el reporte, es una de las últimas fábricas recuperadas que continúa funcionando en la provincia.
Detrás de las máquinas hay décadas de vida, oficio y organización. Julio Díaz trabaja en el establecimiento desde 1983, cuando todavía funcionaba la antigua empresa. Eduardo Moyano, por su parte, comenzó en 1974. Más de cinco décadas de historia laboral que ahora quedan atravesadas por la incertidumbre.
«Toda una vida acá», resumió Moyano, visiblemente emocionado al recordar su recorrido en la gráfica y la lucha para evitar que se pierda ese espacio.
Siete trabajadores, siete familias y una mudanza que no será sencilla
Actualmente son siete las personas que sostienen la producción. La salida del inmueble implica mucho más que trasladar herramientas: significa desmontar y reubicar maquinaria industrial, acondicionar otro galpón y afrontar gastos que la cooperativa difícilmente puede cubrir sin interrumpir su actividad.
Los trabajadores consiguieron un espacio prestado sobre la calle Santiago del Estero, a unos 50 metros de la ubicación actual. Pero el lugar necesita reparaciones en los techos, canaletas e instalaciones eléctricas, además de contar con tendido trifásico para poder poner en funcionamiento buena parte de las máquinas.
La mudanza también demandará un parate estimado de uno o dos meses. Un tiempo sin producción que impactará directamente en los ingresos de las familias.
Eduardo Moyano contó que incluso tuvieron que rechazar una propuesta laboral de la Municipalidad de Capital para imprimir las tarjetas de estacionamiento durante todo el año. No podían comprometerse a entregar un trabajo mensual sin saber dónde estarían instalados ni cuándo podrían volver a producir.
La cooperativa sigue teniendo pedidos y compromisos asumidos con sus clientes, pero el traslado amenaza con interrumpir una actividad que sus integrantes se esforzaron por sostener durante más de dos décadas.
El trabajo cooperativo frente a una Justicia que mira los números
Durante el reporte también se puso en discusión la respuesta política frente al conflicto. Los trabajadores señalaron que mantuvieron reuniones con legisladores de distintos espacios, pero que el acompañamiento recibido no se tradujo en soluciones concretas.
El caso vuelve a exponer un problema de fondo: la falta de construcción de poder político para defender las experiencias de trabajo autogestionado frente a decisiones judiciales que terminan poniendo en riesgo su continuidad.
La situación de Gráficos Asociados vuelve a abrir interrogantes sobre el lugar que ocupan las fábricas recuperadas en las políticas públicas y en el sistema judicial. ¿Qué valor tiene la recuperación de una fuente laboral cuando, después de más de 20 años de producción y esfuerzo colectivo, los trabajadores quedan expuestos a perder el espacio donde construyeron su sustento?
El remate de un inmueble puede resolverse en un expediente. Pero allí no se rematan solamente paredes: están en juego los saberes acumulados, las herramientas de trabajo, los vínculos construidos con la comunidad y el derecho de siete familias a seguir viviendo de su trabajo.
Gráficos Asociados resiste. Porque una fábrica recuperada no es solamente una propiedad: es trabajo, organización y una historia colectiva que no puede borrarse de un plumazo.
🎙️ Escuchá el reporte completo:
SUMATE A LA JORNADA SOLIDARIA DE TRABAJO PARA LA MUDANZA
La Cooperativa necesita de toda la red de organizaciones sociales que puedan ayudar en una primera jornada de trabajo y limpieza para poder realizarla. La convocatoria es el próximo 13 de noviembre a las 9 de la mañana en calle Santiago del Estero al 240 de capital frente a la Plaza Cobos.
Se convoca a quienes puedan colaborar y traer guantes, barbijos si es necesario, alguna herramienta que pueda ayudar.
También se hará una venta de mobiliario para juntar fondos.
Para coordinar y saber cómo participar comunicarse con Julio al: +54 9 261 460-9390