Vanina Vázquez, integrante de la UTEP y del Movimiento Evita en Mendoza, habló en En Colectivo sobre el informe que la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular presentó ante el Papa León XIV.
“Mostrar la realidad tal como se vive en el territorio” fue uno de los objetivos centrales del informe
El documento, de 75 páginas, busca poner en primer plano una realidad que muchas veces queda por fuera de las estadísticas oficiales: la vida cotidiana de quienes sostienen sus hogares en medio de la precarización laboral, el aumento del costo de vida, el hambre, el endeudamiento y el deterioro de las redes comunitarias.
Así lo explicó Vanina Vázquez, integrante de la mesa provincial de la organización y parte del equipo que trabajó especialmente sobre la situación de los comedores y merenderos.
El propio informe señala que no se trata solamente de describir una situación económica difícil, sino de advertir sobre un modelo que profundiza estructuras de desigualdad y debilita los tejidos sociales y comunitarios.
Cuando el comedor deja de ser una excepción
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la situación alimentaria. La referente contó que las ollas comunitarias y los comedores están “al límite” y que el perfil de quienes llegan a estos espacios cambió profundamente.
Ya no se trata únicamente de niños, niñas o personas sin trabajo. También llegan trabajadores registrados, jubilados y familias cuyos ingresos ya no alcanzan para llegar a fin de mes.
El informe de la UTEP confirma esta transformación: los comedores y merenderos se convirtieron en instituciones territoriales permanentes de protección social, mientras crece la presencia de trabajadores informales, trabajadores registrados con ingresos insuficientes y personas mayores que recurren a estos espacios para garantizar su alimentación.
La paradoja es brutal: mientras aumenta la demanda, los espacios comunitarios enfrentan cada vez más dificultades para sostenerse. El encarecimiento de los alimentos, los servicios y el transporte se suma a la reducción de recursos destinados a estas redes territoriales.
Los comedores ya no reciben solamente a quienes están desempleados: cada vez más trabajadores y jubilados llegan porque el salario no alcanza para garantizar la comida.
El hambre también tiene rostro de mujer
Detrás de cada comedor hay una red de trabajo comunitario que tiene, mayoritariamente, rostro de mujer.
El informe señala que entre el 70% y el 80% de quienes coordinan, limpian, cocinan y administran comedores comunitarios son mujeres. Muchas realizan estas tareas sin remuneración, sosteniendo redes de cuidado fundamentales en los barrios.
En ese sentido, la UTEP advierte que el ajuste no elimina las necesidades: las traslada hacia las familias, las comunidades y, especialmente, hacia las mujeres que sostienen cotidianamente las tareas de cuidado.
Trabajo sin derechos y una informalidad que crece
La UTEP reúne a trabajadores y trabajadoras de múltiples ramas de la economía popular: vendedores ambulantes, trabajadores comunitarios, textiles, recicladores, trabajadores de la construcción, campesinos, cuidadores, entre muchos otros.
Vanina explicó que se trata, en gran medida, de personas que forman parte del mundo laboral pero que no cuentan con registración, aportes ni derechos laborales plenos.
El informe dedica un capítulo específico a la transformación del mundo del trabajo y al programa Volver al Trabajo, además de abordar el crecimiento del endeudamiento de las familias.
Para la organización, el problema no es solamente cuánto gana una familia: también importa si tiene acceso a vivienda, salud, educación, alimentación, servicios y condiciones dignas de trabajo.
La crisis económica no termina en el bolsillo: también genera angustia, pérdida de proyectos, consumos problemáticos y una emergencia de salud mental.
La falta de horizonte, el aumento del costo de vida, la precarización, el endeudamiento y la pérdida de derechos generan condiciones que profundizan el sufrimiento psíquico y los consumos problemáticos.
El informe define la situación como una “emergencia social y sanitaria” y advierte que la salud mental no puede abordarse únicamente como un problema individual. La crisis está vinculada con las condiciones sociales, laborales y económicas y requiere respuestas integrales que incluyan políticas públicas, redes comunitarias, salud, educación, trabajo y vivienda.
En Mendoza, Vanina Vázquez señaló además la creciente demanda en los dispositivos territoriales vinculados a consumos problemáticos y alertó sobre el descenso de la edad de inicio y el avance de las apuestas online.
El informe incorpora justamente un capítulo específico sobre ludopatía digital y apuestas online, señalando su impacto creciente entre adolescentes y jóvenes
La organización popular como red de contención
Frente al retiro de políticas públicas, las organizaciones populares continúan sosteniendo espacios de alimentación, cuidado, acompañamiento, educación, cultura y abordaje de consumos problemáticos.
Vanina destacó también las articulaciones construidas con sindicatos y otras organizaciones, como la experiencia de las ollas populares realizadas junto a la CGT y Camioneros.
El informe dedica una parte específica a reconstruir la experiencia de la economía popular y sus distintas ramas de trabajo: desde los comedores y merenderos hasta la educación popular, los cuidados, los dispositivos de abordaje de adicciones, los espacios deportivos y culturales, el reciclado, la agricultura y la construcción.
Una mirada desde el territorio para el Papa León XIV
La presentación del informe se realizó en el marco del IV encuentro Fratelli Tutti, organizado por la Pontificia Academia para América Latina y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, donde representantes de los movimientos populares pudieron entregar conclusiones y propuestas.
La intención fue clara: que antes de su visita a la Argentina, León XIV pudiera conocer una realidad que muchas veces queda escondida detrás de los números generales.
El documento plantea que las distintas crisis —alimentaria, laboral, educativa, sanitaria, habitacional, de discapacidad y de salud mental— no pueden pensarse como problemas aislados. Para la UTEP, son expresiones de un mismo proceso que está afectando el ejercicio efectivo de derechos y debilitando los lazos comunitarios.
Desde Mendoza, Vanina Vázquez fue parte de ese trabajo y llevó al informe la experiencia concreta de los comedores y merenderos de los territorios.
Porque detrás de cada porcentaje hay una familia. Detrás de cada estadística hay una historia. Y detrás de cada comedor hay trabajadoras y trabajadores que siguen poniendo el cuerpo para sostener la vida comunitaria.
“La idea era poder presentar un informe donde el Papa pudiera ver la realidad desde el lado profundo de la Argentina”
🎙️ Escuchá la entrevista completa a Vanina Vázquez en En Colectivo, donde profundizamos sobre la situación de los sectores populares, el trabajo de la UTEP en Mendoza, los comedores comunitarios, la salud mental, los consumos problemáticos y la organización territorial.
📄 También dejamos a disposición el informe completo de la UTEP presentado al Papa León XIV, un documento de 75 páginas que reúne datos, análisis y experiencias sobre la situación social y económica de la Argentina profunda:
Click para acceder al informe completo