Las jornadas del 6 y 7 de agosto pasado tuvieron como escenario las calles mendocinas, donde distintas expresiones sociales, sindicales, políticas y vecinales se movilizaron para rechazar el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, al día siguiente, para reclamar Pan, Paz, Tierra y Trabajo en el marco de la tradicional jornada de San Cayetano. El corresponsal desde los territorios, Ángel “Gato” Basile, acercó testimonios y postales de ambas movilizaciones.
El miércoles 6 de agosto, una multitud se concentró en el Kilómetro Cero y marchó hasta Plaza Independencia, donde se siguió en una pantalla el tratamiento de la ley en el Congreso. Uno de los aspectos destacados fue la presencia de numerosas personas autoconvocadas, muchas de ellas que no suelen participar de movilizaciones.
Para Susana, trabajadora jubilada entrevistada durante la marcha, se trató de una movilización “impresionante por la cantidad de gente” y especialmente significativa porque permitió que muchas personas tomaran conciencia sobre la necesidad de defender la tierra y los bienes comunes.
En la misma jornada, Guillermo, integrante del PCR, valoró la movilización como una de las más importantes de Mendoza y destacó la diversidad de reclamos que confluyeron: la defensa del agua, el rechazo a los incendios y los negocios inmobiliarios, la protección de los territorios de las comunidades originarias y la posibilidad de que el Estado intervenga en defensa del interés público. También señaló la incorporación espontánea de personas a la marcha y estimó una participación de alrededor de 20 mil personas.
“Hay mucha gente que no ha venido nunca. Muchísima gente que venía sin organizaciones.”
— Guillermo, durante la movilización del 6 de agosto.
El reporte remarcó, además, que la jornada estuvo atravesada por la preocupación frente a la represión ocurrida en Buenos Aires y por los artículos de la ley que continúan generando rechazo, particularmente aquellos vinculados con los desalojos, comunidades originarias, barrios populares y empresas recuperadas.
Por su lado el 7 de agosto, Día de San Cayetano, la protesta continuó con organizaciones sociales movilizadas bajo las consignas de pan, paz, tierra y trabajo. En Mendoza, la movilización encontró un fuerte operativo policial y un doble vallado frente a la Legislatura que, según el reporte, buscó limitar el espacio de protesta.
Vanina Vázquez, integrante del Movimiento Evita, puso el foco en la situación de las organizaciones sociales y en la baja de programas de asistencia que alcanzó a miles de personas. También alertó sobre la situación de los barrios populares, la falta de alimentos y el avance del narcotráfico ante el debilitamiento de las redes comunitarias.
Vanina señaló además las dificultades para sostener comedores y merenderos: los alimentos que llegan son mayoritariamente secos y escasean productos frescos, mientras persisten los problemas para acceder a la garrafa social.
“Siempre afectando a los más vulnerables cuando los más ricos están llenándose los bolsillos y además quieren comprarnos nuestras tierras.”
— Vanina Vázquez, integrante del Movimiento Evita.
También cuestionó las dificultades para acceder a una vivienda y advirtió sobre el impacto que podría tener la legislación en los barrios populares y en familias que llevan décadas habitando sus territorios. Como cierre de la jornada, las organizaciones marcharon hacia la Iglesia de San Nicolás, donde estaba prevista una olla popular.
Dos jornadas, una misma disputa
Las dos jornadas dejaron expuesta una trama común: la defensa del territorio y los bienes comunes, el derecho a la vivienda, el acceso a los alimentos, el trabajo y la posibilidad de organizarse y manifestarse.
Desde la defensa del agua y la tierra hasta los reclamos de los barrios populares, las movilizaciones mostraron además un creciente encuentro entre diferentes sectores. En las calles, las demandas ambientales, sociales, laborales y territoriales volvieron a encontrarse.
El 6 de agosto, la movilización contra el proyecto de ley; el 7, la jornada de San Cayetano. Dos fechas diferentes, pero atravesadas por una misma preocupación: qué derechos se ponen en juego y quiénes terminan pagando el costo de las políticas que se impulsan desde el poder.
Nuestro corresponsal Mosquitero Ángel “Gato” Basile recorrió ambas jornadas y recogió alguna de las voces de quienes participaron de las movilizaciones. Te invitamos a escuchar el reporte completo, con los testimonios y las voces desde los territorios.