El 12 de octubre no es una fecha para celebrar conquistas, sino para hacer memoria, cuestionar el relato colonial y reconocer a los pueblos originarios como pueblos preexistentes que siguen vivos, organizados y defendiendo sus territorios. Así lo expresó Liliana Claudia Herrera Salinas, autoridad de la Comunidad Huarpe Guaytamari de Uspallata, Mendoza, durante una entrevista en En Colectivo, donde llamó a recuperar la memoria ancestral y fortalecer lo comunitario frente al retroceso de derechos.
OMTA, escritora, poeta y referente de organizaciones indígenas en los ámbitos provincial, regional e internacional, Claudia planteó que el 11 de octubre representa para los pueblos originarios el último día de libertad antes de la llegada europea a Abya Yala. A partir de ese momento, señaló, comenzó un proceso sistemático de persecución, muerte y despojo que buscó borrar sus identidades, culturas y formas de vida.
“Produjeron un genocidio que hasta el día de hoy la mayoría de los Estados no lo reconocen como tal”, afirmó, al cuestionar la persistencia de la negación histórica y la falta de reconocimiento pleno de los derechos indígenas.
Del día de la raza al respeto por la diversidad cultural
Durante décadas, las escuelas argentinas reprodujeron la denominación “Día de la Raza”, acompañada de una mirada que ubicaba a los pueblos indígenas en el pasado, como si ya no existieran. Para Claudia, una de las referentas de la comunidad Huarpe, esa construcción contribuyó a instalar estereotipos y a negar la presencia viva de las comunidades originarias.
La modificación de la fecha en 2010, cuando pasó a denominarse Día del Respeto a la Diversidad Cultural, fue resultado de años de lucha del movimiento indígena. Sin embargo, consideró que todavía queda mucho por transformar y advirtió sobre el retroceso actual en materia de derechos humanos y derechos de los pueblos originarios.
Frente a la decisión del Gobierno nacional de recuperar la denominación Día de la Raza en sus comunicaciones oficiales, la referente destacó que muchas escuelas continúan trabajando desde la memoria, el respeto y el reconocimiento de las identidades ancestrales.
Durante la entrevista se compartieron las palabras de una docente mendocina que sintetizó esa postura: “En la escuela seguiremos respetando la diversidad cultural, elegimos educar desde la memoria, no desde el olvido”. Una definición que, para Herrera Salinas, demuestra que desde las escuelas, los barrios y las organizaciones comunitarias también se puede resistir a la exclusión y construir otras formas de convivencia.
La defensa de los territorios frente al extractivismo
La reivindicación de los pueblos originarios no puede separarse de la defensa de la tierra, el agua y los bienes comunes. Desde su territorio en Uspallata, La Omta advirtió sobre los intereses económicos que conciben la naturaleza como una mercancía y ponen en riesgo los ecosistemas y las comunidades que los habitan.
“Dejemos de entenderla y tomarla como una mercancía”, reclamó. Y profundizó su planteo al señalar que la naturaleza, con todas sus formas de vida, debe ser reconocida como sujeto de derechos y no como un objeto disponible para la explotación.
La referente vinculó el avance del modelo extractivista con la vulneración de derechos y la amenaza sobre los territorios indígenas. También remarcó que las consecuencias de las decisiones económicas y políticas actuales no recaen únicamente sobre quienes viven hoy, sino que comprometen las condiciones de vida de las generaciones futuras.
Frente a ese escenario, reivindicó la propuesta del buen vivir, que pone en el centro lo colectivo, lo comunitario y el respeto por todas las formas de vida.
“Tenemos que cuidarnos no solamente los que estamos hoy sino también por las futuras generaciones”, sostuvo.
Los pueblos originarios no son pasado, son presente y futuro
Claudia Herrera Salinas también cuestionó la persistencia de la discriminación y la marginación de las comunidades indígenas, tanto en Argentina como en otros países. En ese sentido, recordó que las raíces originarias forman parte de la identidad de amplios sectores de la población y que reconocerlas es también revisar la historia que se ha contado sobre la conformación de nuestras sociedades.
La recuperación de las lenguas, las memorias y los saberes ancestrales ocupa un lugar central en esa lucha. Como escritora y poeta, la integrante de la Comunidad Huarpe Guaytamari compartió durante la entrevista un poema en lengua huarpe, acompañado de su traducción al castellano.
“Yo soy mujer huarpe sobreviviente de genocidio”, expresó al presentar la lectura, poniendo en palabras una historia de persistencia y resistencia cultural.
El poema recuperó la voz de los ancestros y las ancestras, el linaje huarpe y la dignidad de un pueblo que exige ser escuchado.
“Digna eres, digno eres de que te oigan”, dice uno de sus versos traducidos al castellano. Una afirmación que atraviesa generaciones y confronta los intentos históricos de silenciar a las comunidades originarias.
Una convocatoria a las plazas para defender los derechos y la vida
En el marco de las actividades por el 12 de octubre, Claudia convocó a participar de las movilizaciones previstas para el 15 de octubre, en las plazas de Mendoza y de todo el país, para levantar la voz frente a los retrocesos en derechos humanos, la vulneración de derechos indígenas y las amenazas sobre la naturaleza.
La convocatoria propone articular distintas luchas: la defensa de la educación pública, el reconocimiento de los pueblos originarios, el cuidado de los territorios y la protección de todas las formas de vida.
Además, destacó la importancia de fortalecer la organización y la comunicación comunitaria, herramientas fundamentales para que las voces indígenas tengan espacio y para que las historias que fueron silenciadas puedan seguir circulando.
Antes de despedirse, dejó un saludo desde Uspallata, un territorio que describió como amenazado, y reafirmó la necesidad de sostener la memoria, la identidad y la organización colectiva.
La lucha de los pueblos originarios no pertenece solamente al pasado ni se limita a una fecha del calendario. Está presente en cada comunidad que defiende su territorio, en cada lengua que vuelve a pronunciarse, en cada escuela que elige educar desde la memoria y en cada movilización que reclama justicia.
🎙️ Escuchá la nota completa con Liliana Claudia Herrera Salinas en En Colectivo y conocé su reflexión sobre la memoria ancestral, la defensa de la Madre Tierra, la lucha de los pueblos originarios y la poesía que nos regaló en el cierre de la nota