En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, dialogamos con el Lic. Gabriel Ciccone, integrante del Foro Federal por la Aplicación de la Ley de Salud Mental, para desandar una problemática urgente que atraviesa a los sectores populares y que los discursos hegemónicos suelen reducir al plano individual o al mero número estadístico.
Lejos de tratarse de un malestar aislado, la salud mental constituye un derecho social indisociable de las condiciones materiales de existencia. Como enfatizó Ciccone, para transformar este escenario se requiere responder a las demandas históricas de las mayorías: «Es lo mismo que le pedimos a San Cayetano: paz, pan y trabajo. Son las cosas que se necesitan para que la salud mental mejore absolutamente».
A casi 16 años de la sanción de la Ley Nacional N° 26.657, persisten fuertes resistencias corporativas y una profunda brecha entre la demanda ciudadana y el acceso real a la atención pública. En Mendoza, aunque se registran alrededor de 140 profesionales de la psiquiatría en efectores provinciales, los recursos permanecen centralizados en los grandes nosocomios y desatendidos en la periferia.
Frente a este embudo hospitalocéntrico, Ciccone cuestionó la falta de arraigo territorial: «Esos recursos descentralizados, tanto económicos como profesionales, donde esos 140 psiquiatras sean distribuidos por los barrios de todo Mendoza (…) y la accesibilidad va a ser mucho más fácil». La concentración y la lógica tutelar heredada del siglo XVIII perpetúan un esquema donde no se previene ni se acompaña la vida cotidiana de las barriadas.
Frente al avance del individualismo y el repliegue del Estado, la alternativa colectiva emerge como la única vía emancipatoria. Para avanzar en la desmanicomialización y garantizar la vida digna en el territorio, la Organización Mundial de la Salud lanzó recientemente una guía práctica de externación con aportes de especialistas argentinos.
La verdadera contención se teje en las redes vinculares y en la organización popular, tal como remarcó Ciccone: «La clave para preservar y construir salud mental es actuar en comunidad, nunca estar solo. Esto de ‘nadie se salva solo’ es una de las claves (…) Si las grandes empresas se juntan para potenciarse y ganar más dinero, ¿por qué nos hacen creer que el individualismo en la vida cotidiana es lo mejor que nos puede pasar?».
Te invitamos a poner en común las voces y profundizar este debate dándole play al registro sonoro de nuestra charla con el Lic. Gabriel Ciccone.