La primera Marcha Nacional de los Endeudados llegó también a Mendoza, con una jornada de protesta y visibilización frente a la Legislatura provincial. La iniciativa, convocada a nivel nacional por la CGT, las CTA y la UTEP junto a organizaciones sociales y sindicales, puso en el centro una problemática que atraviesa cada vez a más hogares: el endeudamiento como estrategia de supervivencia frente a la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de los alimentos, los alquileres y los servicios.
Desde la calle, el corresponsal Ángel “Gato” Basile recogió testimonios de quienes participaron de la concentración. Guido Peña, integrante de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), señaló que el endeudamiento no puede ser pensado como un problema individual. Según explicó, las familias recurren a créditos, tarjetas y billeteras virtuales para poder comprar alimentos, pagar el alquiler, los servicios o incluso medicamentos.
“No es una cuestión individual, es una cuestión colectiva”, sostuvo Guido, reclamando respuestas políticas y medidas de emergencia para los sectores más afectados.
La situación también fue relatada desde el ámbito universitario. Laura Pereira, integrante de FADIUNC, contó su propia experiencia con un sistema de endeudamiento que comienza muchas veces con un crédito convencional y termina, ante la pérdida salarial y el aumento de los gastos básicos, en circuitos de préstamos con tasas cada vez más abusivas. También cuestionó el discurso que responsabiliza individualmente a quienes se endeudan: “No es falta de voluntad individual ni que no sabemos hacer las cuentas; es producto de un plan sistemático”.
“Llega un punto en donde vos no podés elegir entre comer o pagar una deuda”, expresó Laura.
Los testimonios recogidos por la corresponsalía también pusieron sobre la mesa las consecuencias sociales de esta situación: familias que restringen su alimentación, personas que dejan de pagar créditos para sostener el alquiler o los servicios, trabajadores que ya no pueden afrontar el mantenimiento de sus vehículos y una creciente exclusión de los sistemas formales de crédito. En Mendoza, los participantes señalaron además la pérdida salarial y el congelamiento de los ingresos como factores que profundizan el círculo de endeudamiento.
La jornada dejó una pregunta que atraviesa a toda la sociedad: ¿hasta dónde puede endeudarse una familia para sostener una vida que cada vez cuesta más?
Frente a un discurso que presenta la deuda como una decisión privada, las organizaciones plantean que se trata de una consecuencia de políticas económicas que deterioran los ingresos y encarecen las condiciones básicas de existencia.
En Mendoza, la jornada de difusión continuará en distintos puntos de la provincia, con una concentración central a las 10 horas en la Legislatura, para visibilizar una problemática que ya no puede ser considerada individual: cuando endeudarse es la única manera de comer, pagar el alquiler o sostener los servicios, la deuda se convierte en una cuestión social y política.
Escuchá la cobertura completa y los testimonios de quienes participaron de esta primera jornada nacional de los endeudados.
